¿Qué sucede en las funciones vitales tras una lesión medular?

Lun, 08/08/2016 - 11:14 -- aaor10

La lesión medular  puede suceder de forma  traumática o por enfermedad de la columna vertebral o de la misma médula espinal. La mayoría de las lesiones de la médula espinal se deben al trauma como consecuencia de  una fractura del hueso o un desgarro de los ligamentos con desplazamiento de la columna. Esto causa un pellizco de la médula espinal. El trauma vertebral puede presentar contusión con hemorragia e inflamación de la médula espinal o puede producirse un desgarro de la médula espinal y/o sus raíces nerviosas.

Este daño afecta al proceso de  transmisión y recepción de mensajes desde el cerebro hacia los sistemas del cuerpo humano, que controlan las funciones sensoriales, motoras y autonómicas,  hasta la altura de la lesión. Los mensajes del cuerpo desde la altura de la lesión hacia abajo no llegan al cerebro. El cerebro tampoco puede enviar mensajes a la parte del cuerpo situada  por  debajo de la altura de la lesión.

La parte superior al punto donde se ha producido la lesión medular funciona con normalidad, ya que recibe las órdenes del sistema nervioso, que  son elevados al cerebro a través de  la médula, y de estas devueltas a las zonas que dependen de la zona de la médula situada por encima de la lesión.

La parte que corresponde a la misma lesión  medular tendrá dañadas, total o parcialmente, las  comunicaciones con el cerebro desde la lesión hacia abajo. Sin actividad motora ni sensitiva, lo que se traduce en que, a partir de este punto hacia abajo, el paciente no nota ni mueve su cuerpo.

La actividad  nerviosa  de la parte inferior a la lesión medular estará  regida por un control reflejo  dependiente sólo de la propia médula espinal, no del cerebro, como consecuencia de la interrupción de conexiones con el mismo.

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